España ha logrado que el 63% de su generación eléctrica en marzo provenga de fuentes renovables, destacándose en la contención de los precios de la luz, en comparación con naciones como Alemania e Italia. La ministra de Transición Ecológica, Sara Aagesen, defendió esta estrategia tras las afirmaciones de Ursula von der Leyen sobre la necesidad de no desmantelar las centrales nucleares debido a la inestabilidad en Oriente Medio.
El conflicto ha generado un aumento en los precios de los combustibles y del gas, lo que ha intensificado el debate sobre la energía nuclear frente a las energías limpias. El Gobierno español confía en las energías renovables como una solución para mitigar el impacto de la inflación en la economía nacional. Las condiciones climáticas favorables han contribuido a la producción de energía, con un 16,2% proveniente de la energía nuclear.
En respuesta a esta situación, el Gobierno ha anunciado un plan anticrisis con un coste de 5.000 millones de euros y ha reducido el IVA de la gasolina, la luz y el gas del 21% al 10% para aliviar los efectos de la crisis. Se espera que estas medidas continúen fortaleciendo la autonomía energética de España.