El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, ha emitido una orden ejecutiva que tiene como objetivo proteger los ingresos del petróleo venezolano depositados en cuentas del Tesoro de EE. UU. contra embargos o acciones legales de otros países. Esta medida busca salvaguardar los intereses económicos y políticos de Estados Unidos en la región, señalando la importancia de mantener la estabilidad en Venezuela.
El comunicado de la Casa Blanca afirma que cualquier intento de embargo afectaría la gestión de las relaciones exteriores de EE. UU. y se declarará nulo. Trump ha calificado esta situación como una "emergencia nacional", argumentando que los ingresos petroleros son cruciales para abordar problemas como la inmigración ilegal y el narcotráfico.
Además, el consejero delegado de Repsol ha expresado su intención de triplicar la producción de petróleo en Venezuela, enfatizando el potencial de inversión en el país. Esta estrategia se alinea con los esfuerzos de Trump para garantizar que las grandes petroleras mantengan su apoyo en el plan de inversión de 100.000 millones de dólares en la nación sudamericana.