La investigación realizada por un equipo de la Universidad de Leipzig, el Centro Alemán para la Investigación Integrativa de la Biodiversidad y la Universitat de València ha revelado que la vegetación del planeta se está desplazando a un ritmo acelerado, moviéndose actualmente 14 kilómetros cada año. Este fenómeno se observa tanto en el hemisferio norte como en el sur, donde el centro de la vegetación global se desplaza hacia el noroeste, un hallazgo inesperado para la comunidad científica.
Entre 2010 y 2020, la velocidad de este desplazamiento se incrementó notablemente, rompiendo patrones establecidos. Este movimiento se manifiesta de manera asimétrica, lo que sugiere que la amplitud de la "ola verde" se está reduciendo, indicando un cambio significativo en los ciclos biológicos de la Tierra.
El impacto de este fenómeno puede ser profundo, afectando a los ecosistemas, ciclos de carbono y migraciones. En un escenario de altas emisiones, se prevé que el desplazamiento hacia el este predomine hacia finales de siglo, lo que implicará una reconfiguración de la biosfera terrestre y sus dinámicas.