La producción de gas natural licuado (GNL) de QatarEnergy ha sido detenida tras ataques aéreos en sus instalaciones en Ras Laffan y Mesaieed. Este evento ha llevado a la empresa a declarar fuerza mayor, lo que implica que se necesitarán "semanas o meses" para restablecer los suministros afectados, según el ministro de Energía, Saad al-Kaabi.
El impacto de esta situación podría ser significativo para Europa, a pesar de que Qatar solo exporta una pequeña proporción de su gas al continente. Al-Kaabi prevé que los compradores asiáticos sobrepasen a los europeos en la competencia por el gas disponible, lo que podría elevar los precios y afectar a otros países del Golfo que no podrán cumplir con sus contratos.
En un contexto más amplio, el ministro advirtió que la guerra en Oriente Medio podría tener repercusiones devastadoras para las economías globales. En consecuencia, el precio del crudo Brent ha aumentado un 2,5%, alcanzando los 87,6 dólares por barril, el nivel más alto desde el inicio del conflicto. Al-Kaabi expresó su preocupación de que, si la guerra persiste, todos los exportadores de energía en la región tendrán que tomar medidas similares y declarar fuerza mayor.