La fusión entre Moeve (anteriormente conocida como Cepsa) y Galp estará marcada por la creación de dos nuevas sociedades que gestionarán el negocio de movilidad y el de actividades industriales. Esta operación, que se prevé cerrar a mediados de año, busca desafiar el dominio de Repsol en el sector del refino y la movilidad en la península ibérica.
La sociedad de movilidad, denominada RetailCo, contará con aproximadamente 3.500 gasolineras, casi el mismo número que posee Repsol. Por otro lado, IndustrialCo se encargará de las actividades industriales, incluyendo tres refinerías: dos de Moeve y una de Galp. La antigua Cepsa, con un 61% de su capital en manos de Mubadala, y el fondo estadounidense Carlyle, será el accionista mayoritario de la sociedad industrial.
A diferencia de Galp, que mantiene el 100% de sus activos de exploración, Moeve ha vendido el 70% de sus activos upstream en los últimos tres años, enfocándose en el refino y la venta de combustibles. Esta estrategia ha generado ingresos que ahora se destinan a retribuir a los accionistas y a un giro hacia energías más sostenibles, aunque con dependencia de ayudas públicas.