La situación del mercado del petróleo presenta un panorama complicado, especialmente para Venezuela, cuyos envíos han disminuido drásticamente. Desde el 16 de diciembre, un bloqueo naval total impuesto por Estados Unidos ha dejado a Caracas con la capacidad de exportar solo unos 150.000 barriles diarios a Chevron, limitando prácticamente sus ventas a cero.
La OPEP+ decidió en noviembre mantener congelada su producción hasta marzo para estabilizar los precios del crudo, a pesar de los recientes cambios políticos en Venezuela. Entre los miembros que participan en esta decisión se encuentran Arabia Saudí y Rusia, los cuales fueron responsables de 6,2 millones y 5 millones de barriles diarios, respectivamente, en los primeros once meses de 2025.
Los inventarios globales de petróleo están en aumento, lo que sugiere que los precios se mantendrán bajos, rondando los 60 dólares por barril. Aunque la OPEP+ menciona "bajos inventarios" en su comunicado, esto se refiere únicamente a las reservas comerciales en los países de la OCDE, representando solo una fracción del total disponible.