Las Fuerzas de Estados Unidos interceptaron el petrolero Marinera, anteriormente conocido como Bella 1, tras casi tres semanas de persecución en el Atlántico. La operación culminó con éxito este miércoles, según confirmó la Secretaria de Defensa de EE. UU., Kristi Lynn. Este buque, que había cambiado su nombre y matrícula a rusa, fue abordado por la Guardia Costera sin resistencia por parte de la tripulación.
Rusia ha calificado la incautación de "Marinera" como "ilegal" y afirmó que el buque es de su bandera desde el 24 de diciembre. Durante la persecución, el petrolero intentó evadir a las autoridades estadounidenses, incluso modificando su apariencia y pintura. Además, otro petrolero llamado Sophia también fue capturado en el Caribe, procedente de Venezuela.
La Guardia Costera ha intensificado sus esfuerzos para bloquear el transporte de petróleo venezolano, en medio de la presión sobre el gobierno de Nicolás Maduro, quien enfrenta cargos de narcotráfico en Estados Unidos. La detención de estos buques forma parte de una estrategia más amplia para controlar las actividades de los tanqueros vinculados a Venezuela.