El precio del barril de petróleo Brent ha experimentado una caída significativa, alcanzando los 88,91 dólares tras la reapertura del estrecho de Ormuz, lo que representa un descenso del 11%. Este anuncio, relacionado con la tregua entre Líbano e Israel, ha tenido un impacto inmediato en los mercados, donde el IBEX 35 subió un 2% poco después de conocerse la noticia.
A pesar de esta baja en el precio del crudo, los consumidores en España no han percibido una reducción inmediata en los precios de los combustibles. El pasado jueves, el precio medio del litro de gasolina se situó en 1,552 euros, mientras que el diésel alcanzó 1,884 euros. Estos precios, especialmente los del gasóleo, continúan presionando a los consumidores, a pesar de las medidas del Gobierno que han reducido el IVA y el impuesto de Hidrocarburos.
La Asociación de la Industria del Combustible de España señala que la discrepancia en los precios se debe a que los vehículos utilizan gasolina y diésel refinados, que tienen mercados independientes del crudo. Esto significa que, aunque el precio del petróleo baje, los consumidores no siempre lo notan de inmediato en las gasolineras.