El conflicto en Oriente Medio y el bloqueo del estrecho de Ormuz han provocado un aumento significativo en los precios de los insumos, generando la mayor inflación de costes en cuatro años. Según el índice PMI de la industria manufacturera española, los precios de los insumos crecieron en mayo al ritmo más elevado registrado desde el inicio de la recopilación de datos en 1998, forzando a los fabricantes a elevar sus precios finales para proteger sus márgenes.
Esta subida de precios ha tenido un efecto adverso en la demanda, con una disminución de nuevos pedidos por quinto mes consecutivo, tanto a nivel nacional como internacional. Las empresas han expresado su preocupación, anticipando que la incertidumbre y los precios elevados desincentivarán a los consumidores a realizar compras. Como resultado, el empleo en el sector industrial ha disminuido por noveno mes consecutivo debido a la falta de nuevos pedidos.
El informe de S&P destaca que esta situación ha sido exacerbada por el estancamiento en las negociaciones entre Irán y Estados Unidos, afectando gravemente la producción industrial en mayo. Las fábricas, al recibir menos órdenes de compra, han reducido su producción y muestran poco optimismo sobre la evolución futura del sector.