La producción de biometano en España se posiciona como un elemento crucial en la transición energética, con una proyección de alcanzar 163 TWh anuales. Se espera que el país cuente con 22 plantas de biometano en funcionamiento para finales de 2025, convirtiéndose en el cuarto mayor productor de Europa en este ámbito.
Este biocombustible, generado a partir de residuos orgánicos como excrementos animales y restos agrícolas, puede ser utilizado para producir energía térmica y eléctrica, o ser purificado para su inyección en la red de gas natural existente. Según la Asociación Española del Gas, las estimaciones indican que la producción de biogás, que incluye el biometano, debería alcanzar un mínimo de 20 TWh anuales para 2030, un objetivo duplicado en el borrador del Plan Nacional Integrado de Energía y Clima.
A nivel europeo, la producción de biogás ya cubre el 6% de la demanda de gas natural, equivalente al consumo anual de Bélgica, Dinamarca e Irlando. La Asociación Europea de Biogás prevé que las inversiones privadas en este sector alcancen unos 28.400 millones de euros hasta 2030.