El apagón que ocurrió el 28 de abril de 2025 en España y Portugal fue el resultado de múltiples factores, según un informe de Entso-e. La entidad ha señalado que, sin la implementación de medidas adecuadas, es posible que se produzcan incidentes similares en el futuro.
El informe destaca la importancia de adoptar estrategias preventivas para mitigar el riesgo de cortes de energía en la península ibérica. Las recomendaciones se centran en mejorar la infraestructura energética y fomentar la colaboración entre los países para garantizar una mayor estabilidad en el suministro.