Los precios del petróleo han superado los 100 dólares por barril, marcando un incremento de entre 30% y 40% respecto a los niveles previos al conflicto en el Golfo Pérsico. Este aumento se ha visto impulsado por la incertidumbre en la región de Oriente Próximo, donde la fragilidad del alto el fuego afecta a las infraestructuras energéticas. Ayer, el precio del crudo experimentó un incremento del 8% durante la sesión, manteniéndose por encima de la barrera psicológica de los 100 dólares.
La situación se complica tras el fracaso de las negociaciones de paz entre Estados Unidos e Irán en Islamabad. Donald Trump ha amenazado con tomar medidas drásticas contra cualquier buque iraní que desafíe el bloqueo en el estrecho de Ormuz. Esta retórica se ha convertido en un factor que los inversores están analizando cuidadosamente, ya que podría influir en la estabilidad del mercado energético.
A pesar de la tensión, el índice de volatilidad VIX no superó los 20 puntos, lo que sugiere que el nerviosismo en los mercados financieros se mantiene controlado. Los analistas consideran que la posibilidad de una retirada de Trump de sus amenazas podría abrir la puerta a un diálogo más constructivo en el futuro.