El precio del petróleo Brent ha caído por debajo de los 60 dólares por barril, impulsado por la expectativa de un aumento en la oferta global. Esto se debe a la reciente detención de Nicolás Maduro en Venezuela y a la decisión de EE.UU. de incrementar su control sobre las ventas de crudo del país, lo que podría permitir la llegada de entre 30 y 50 millones de barriles al mercado estadounidense.
A pesar de que estas medidas buscan aliviar las tensiones en el sector energético, el impacto inmediato ha sido más de revisión de expectativas que de cambios concretos en los flujos de crudo. Además, se prevé una posible relajación de las restricciones a las exportaciones de petróleo ruso, lo que ha intensificado la percepción de un aumento de la oferta futura.
En el ámbito económico de EE.UU., los datos de empleo han revelado una desaceleración, con una creación de 41.000 puestos de trabajo en diciembre, por debajo de las 47.000 esperadas. Los informes de ADP y JOLTS indican una disminución en la demanda laboral y en las vacantes, sugiriendo un enfriamiento en el mercado de trabajo.