El último informe de la New Economics Foundation (NEF) destaca que un incremento del 10% en los precios del crudo y el gas podría provocar un aumento de hasta 0,27 puntos porcentuales en la inflación de España. Este análisis llega en un contexto donde el precio del barril de Brent ha aumentado cerca del 47% en el último año, lo que vuelve a centrar la atención en el coste de la energía debido a la inestabilidad en Oriente Medio.
Si los precios de la energía y de los combustibles refinados sufrieran un incremento del 50%, se estima que la inflación española podría aumentar en 1,33 puntos porcentuales, mientras que en toda Europa el impacto alcanzaría hasta 1,8 puntos en un año. En este contexto, España se posicionaría en un lugar intermedio, superando a países como Alemania, Grecia y Finlandia. La República Checa sería la nación más afectada, seguida de Bulgaria y Croacia, mientras que los Países Bajos y Malta experimentarían el menor impacto.
Maike Schmidt, investigadora de la NEF y autora del estudio, señala que el aumento en los precios de los combustibles fósiles ha sido el desencadenante de varios episodios de alta inflación en Europa durante los últimos 50 años. Aunque el actual repunte en los precios no se compara con el aumento del 67% que se vivió en 2021 y 2022 debido a la guerra en Ucrania, el análisis muestra cómo un choque energético puede trasladarse rápidamente al resto de la economía.
El estudio también sugiere que cada punto porcentual adicional de cuota de renovables en la matriz energética podría reducir los precios mayoristas de la electricidad en un 0,6%, según estimaciones del Fondo Monetario Internacional (FMI). Schmidt enfatiza que eliminar la dependencia del petróleo y el gas volátiles es crucial para limitar la inflación en todo el continente europeo.
Con el aumento del costo de la energía en el centro del debate económico, el informe de la NEF pone de relieve la necesidad de una transición hacia fuentes de energía más estables y sostenibles, como las renovables, para mitigar los impactos inflacionarios.
Contexto: En los últimos años, España ha experimentado fluctuaciones significativas en los precios de la energía, en gran parte debido a factores geopolíticos y cambios en la oferta y demanda global. La guerra en Ucrania y las tensiones en Oriente Medio han afectado directamente a los precios del petróleo y del gas, generando una preocupación creciente por el impacto en la economía local. La dependencia de combustibles fósiles ha llevado a un debate sobre la urgencia de adoptar energías renovables, no solo para mejorar la sostenibilidad, sino también para estabilizar los precios y reducir la inflación a largo plazo.