El precio del diésel en España se aproxima a los dos euros por litro y se prevé que continúe aumentando durante el invierno. Este incremento se debe a un mercado de petróleo ya muy tensionado, agravado por la prolongación del conflicto en Oriente Medio y la escasez de reservas. La Agencia Internacional de la Energía (AIE) ha señalado en su informe mensual que las proyecciones sobre la oferta y la demanda global de petróleo para 2026 son más pesimistas de lo que se esperaba anteriormente.
Desde el inicio de la guerra en Oriente Medio, los analistas habían advertido que las repercusiones económicas de un conflicto prolongado serían severas. Ahora, más de seis meses después del inicio de los ataques en el golfo Pérsico, la normalización de los flujos de petróleo desde esta región parece lejana, con estimaciones que sugieren que no se alcanzará hasta 2027. Este contexto ha llevado a una notable escalada en los precios del diésel, un producto refinado que representa aproximadamente el 30% de la demanda global.
Las refinerías se encuentran operando «al límite», lo que genera presiones adicionales sobre los precios. En agosto, las exportaciones netas de petróleo desde los países del golfo alcanzaron solo un cuarto de los niveles anteriores al inicio del conflicto, lo que ha impactado gravemente en el mercado. Además, los ataques ucranianos han contribuido a paralizar casi completamente las exportaciones de Rusia, el segundo mayor productor de petróleo a nivel mundial.
En Estados Unidos, el precio del petróleo supera los 200 dólares por barril, mientras que en Europa, los costes del diésel han superado la barrera de los dos euros en la mayoría de los países. La AIE ha indicado que, debido a la reducción de reservas y la capacidad limitada del sistema de refinación mundial, es fundamental avanzar hacia una resolución de los conflictos en Oriente Medio y la guerra entre Rusia y Ucrania, que ya lleva cinco años en curso.
Las tensiones geopolíticas y la inestabilidad en el suministro de petróleo implican que los consumidores deben prepararse para seguir afrontando precios elevados en el carburante, especialmente en el diésel. Este escenario no solo afecta a los precios en las estaciones de servicio, sino que también podría tener repercusiones más amplias en la economía, dado que el aumento de los costos energéticos puede influir en el transporte y, por ende, en el precio de los bienes y servicios.
Contexto: A lo largo de los últimos años, el mercado energético ha estado bajo presión debido a diversos factores, incluyendo decisiones de la OPEP y tensiones en zonas clave de producción. La guerra en Ucrania y las sanciones impuestas a Rusia han alterado significativamente las dinámicas de suministro. La AIE y otros organismos están monitoreando de cerca la evolución de estos conflictos, ya que tienen un impacto directo en la economía española y europea, que depende en gran medida de los precios del petróleo para el transporte y la industria.