En la última semana de septiembre, BBVA y Santander anunciarán el importe del primer dividendo a cuenta del ejercicio para sus accionistas. Esta costumbre, que se formaliza en el consejo de administración de ambos bancos, proporciona a más de cuatro millones de accionistas la expectativa de recibir cuantías históricas debido a los beneficios del primer semestre y la política de retribución al accionista.
BBVA prevé un reparto de dividendos de casi 2.000 millones de euros, mientras que Santander distribuirá aproximadamente 1.825 millones de euros. En total, ambos bancos suman alrededor de 3.800 millones de euros en dividendos, gracias a la alta actividad comercial y la baja morosidad que han experimentado este año.
La política de Santander implica que el 50% de sus beneficios se destina a dividendos. De este porcentaje, uno de los pagos se realiza en mayo y el otro en noviembre. La reciente recompra de acciones, que ya ha comenzado, se eleva a 1.825 millones de euros, según lo anunciado el mes pasado. Este primer dividendo a cuenta de los resultados de 2026 será de entre 0,125 y 0,13 euros por acción, un incremento en comparación con los 0,115 euros pagados el año anterior.
Las acciones de Santander han experimentado un notable aumento del 28% desde enero de este año. Además, el banco ha superado recientemente a Inditex en valoración, posicionándose como el líder en el IBEX 35. En este contexto, Santander se encuentra a solo 14.000 millones de euros de alcanzar una capitalización de 200.000 millones de euros, un hito histórico para la entidad. Ana Botín, presidenta de Santander, ha señalado que el mercado aún no reconoce completamente su valor intrínseco, lo que refuerza su estrategia de reinvertir parte de los beneficios.
Por su parte, BBVA también se beneficia de un entorno positivo, con expectativas de altos dividendos que reflejan sus resultados financieros sólidos. Ambos bancos, además de tener un gran número de accionistas, están posicionados para aprovechar las oportunidades del mercado en el futuro cercano.
Contexto: En el contexto actual, BBVA y Santander han mostrado un crecimiento significativo, impulsado por una recuperación económica y un aumento en la actividad comercial. Las entidades se enfrentan a un entorno competitivo mientras buscan atraer y retener inversores. Las decisiones estratégicas de ambos bancos, junto con su enfoque en la rentabilidad y la retribución al accionista, son fundamentales para su desempeño en el mercado español. La evolución de sus acciones y la distribución de dividendos son indicadores clave de su salud financiera y su atractivo para los inversores.