Los precios del petróleo alcanzaron este lunes los 120 dólares por barril, una cifra que no se veía desde el inicio de la guerra en Ucrania en 2022. Este incremento ha generado preocupación por el impacto que podría tener en la inflación y ha llevado a la Bolsa japonesa a experimentar pérdidas de hasta el 7%.
La decisión de Irak, Emiratos Árabes Unidos y Kuwait de reducir su producción ante problemas de almacenamiento ha sido uno de los factores clave en esta escalada. A pesar de que el precio del barril de Brent moderó su incremento al 8% al cierre, superando los 99,5 dólares, la situación sigue siendo volátil.
El G7 convocó una reunión de emergencia que finalizó sin acuerdo, aunque se dejó abierta la posibilidad de liberar reservas estratégicas de petróleo. En Europa, el Ibex-35 cerró con una pérdida del 0,8%, situándose en 16.928 puntos, mientras que el oro también sufrió una caída del 2%.