Durante el año 2025, España ha logrado reducir su tasa de desempleo en 152.000 personas, además de generar más de 500.000 nuevos empleos. Este avance se produce en un contexto de crecimiento económico del 3%, posicionando al país como líder entre las economías avanzadas. La actividad en el sector servicios ha alcanzado máximos históricos en diciembre, evidenciando un cambio estructural en la economía española.
El ministro de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo, ha resaltado la importancia de modernizar el modelo económico, alejándose de prácticas obsoletas y fomentando un crecimiento equilibrado y sostenible. Este enfoque incluye una notable mejora en la productividad y el empleo, una tendencia poco común en la historia reciente de España.
Un elemento clave en esta transformación es la apuesta por las energías renovables, que no solo asegura la soberanía energética del país, sino que también atrae inversión extranjera. Según el Financial Times, España ocupa la sexta posición en la atracción de nuevos proyectos de inversión productiva desde 2018 hasta 2025, destacándose como el segundo país en nuevos proyectos en el ámbito de las energías renovables.