El FMI ha publicado un nuevo informe sobre la economía de España, destacando diversas mejoras que se han registrado en el país a pesar de las dificultades que enfrenta la población. En particular, la productividad ha aumentado en 2025, gracias a la reducción de horas trabajadas por los nativos, compensada en gran parte por la llegada de mano de obra inmigrante, que representa el 75% del incremento del empleo.
El saldo por cuenta corriente se ha mantenido en un 2,9% del PIB en 2025, lo que marca un período de bonanza exterior sin precedentes desde 2011. Esta tendencia positiva se espera que continúe hasta 2028, consolidando una transformación significativa de la economía española.
Por otro lado, la solvencia exterior, medida a través de la Posición de Inversión Internacional, ha disminuido del 45% del PIB en 2025, y se prevé que alcance el 31% para 2028, por debajo del umbral del 35% considerado adecuado por la Comisión Europea. Estas cifras reflejan un cambio notable tras los problemas económicos de 2008-2012.