Iberdrola ha establecido un objetivo de beneficios acumulados de 21.000 millones de euros entre 2026 y 2028, lo que representa una media anual de 7.000 millones. Esta cifra supera significativamente los 6.285 millones obtenidos el año anterior. Durante la junta de accionistas celebrada en Bilbao, su presidente, Ignacio Galán, destacó que la eléctrica vasca celebra su 125 aniversario, lo que convierte esta reunión en un evento destacado en su historia.
Además, la compañía planea destinar 15.000 millones de euros en dividendos durante este periodo, lo que se traduce en unos 5.000 millones anuales, un incremento respecto a los 4.500 millones del año pasado. Este crecimiento en la retribución al accionista es parte de una estrategia centrada en la gestión de redes de transporte y distribución, con un plan de inversiones total de 58.000 millones de euros hasta 2028.
Galán también subrayó la creciente demanda de energía, que la Agencia Internacional de la Energía estima que aumentará un 50% a nivel global, y que podría duplicarse en la Unión Europea para 2040. Este contexto ha llevado a la empresa a enfocarse principalmente en sus operaciones en Reino Unido y Estados Unidos.