La investigación realizada en la Estación Espacial Internacional ha revelado un avance significativo en la lucha contra la resistencia a los antibióticos. Un equipo de la Universidad de Wisconsin-Madison demostró que la ausencia de gravedad puede acelerar procesos evolutivos en virus que no ocurrirían en la Tierra, lo que podría abrir nuevas vías para tratamientos antimicrobianos.
Los resultados, publicados en PLOS Biology, muestran cómo el fago T7, un virus capaz de infectar y matar bacterias, desarrolló mutaciones genéticas en el espacio que le permitieron atacar a una bacteria específica. Este tipo de evolución, improbable en un entorno terrestre, sugiere que el espacio puede ser un laboratorio único para la investigación biológica.
Durante el experimento, la capacidad de reproducción de las bacterias se vio afectada, aumentando el tiempo de división hasta cuatro horas, lo que dificultó el encuentro entre el virus y su hospedador. Tras 23 días de cultivo, se logró una infección exitosa, indicando que la presión selectiva del entorno espacial puede fomentar la evolución viral.