La incertidumbre provocada por el conflicto en Oriente Medio impacta directamente en la Fórmula 1, con Liberty Media registrando pérdidas de 1.900 millones de dólares. Esta situación pone en peligro la celebración de los Grandes Premios en Baréin y Arabia Saudí.
El inicio de la temporada 2026 está programado para Melbourne, donde se implementarán cambios en la normativa que han suscitado altas expectativas entre los aficionados y equipos. La situación actual plantea retos significativos para la organización y los eventos futuros de este deporte.