El histórico edificio Telefónica, ubicado en la Gran Vía de Madrid, ha sido vendido por 200 millones de euros al empresario murciano Tomás Olivo. A pesar de que la compañía esperaba ingresar cerca de 300 millones por la venta, esta transacción se enmarca en la estrategia de desinversión de activos no estratégicos de la operadora, que suma ya 1.000 millones en desinversiones. El inmueble, que alberga el Espacio Fundación Telefónica y una tienda en su planta baja, fue adquirido por Olivo, quien es la sexta fortuna de España con un patrimonio cercano a 4.600 millones de euros.
Olivo, conocido por su inversión en parques y centros comerciales a través de General de Galerías Comerciales (GGC), se impuso a otros oferentes como Bain Capital y Rafael Serrano. La venta del edificio, diseñado por Ignacio Cárdenas Pastor en el siglo XX, se produce en un contexto donde la demanda inmobiliaria en Madrid ha sido volátil, dificultando la atracción de compradores para propiedades singulares. Se espera que Olivo destine el inmueble a fines comerciales, ampliando así su portfolio en el sector retail.