El sector de la Defensa en Europa está experimentando un notable crecimiento, lo que se traduce en un aumento del 20% en la retribución a los accionistas de Indra. El 9 de julio, la compañía repartirá 0,3 euros por acción, incrementando así el pago respecto a los 0,25 euros del año anterior.
A pesar de este aumento, la tasa de reparto de dividendos, conocida como payout, se situará en el 34,4% de las ganancias netas, dos puntos porcentuales menos que en 2024. La distribución total alcanzará casi 53 millones de euros, aunque aún está lejos de los dividendos de gigantes como Airbus y BAE Systems, que lideran el sector con pagos de 2.500 millones y 1.250 millones respectivamente.
La mejora en la remuneración de los accionistas coincide con un aumento significativo en los contratos que Indra ha recibido del Ministerio de Defensa, lo que ha permitido a la empresa modernizar su cartera y anticipar un cumplimiento de su plan estratégico dos años antes de lo previsto. Este cambio en la dinámica del dividendo es un hito, ya que la compañía no repartió dividendos entre 2014 y 2020.