Puig, la empresa de cosmética y fragancias, ha reportado unas ganancias de 263 millones de euros en el último año, lo que representa una disminución del 4,4% en comparación con el periodo anterior. A pesar de esta caída, las ventas han crecido un 2,4%, alcanzando un total de 5.042 millones de euros, de los cuales la división de dermocosmética generó 551 millones de euros, representando el 11% de las ventas totales. La compañía ha tomado la decisión de incrementar su enfoque en este segmento, buscando disminuir su dependencia de las fragancias, que actualmente constituyen más del 70% de su facturación.
En un movimiento estratégico significativo, Puig ha anunciado la adquisición del 50% adicional del laboratorio Isdin a la familia Esteve por un total de 1.200 millones de euros. Esta operación, que se formalizará en el primer trimestre de 2027, implica un pago inicial de 900 millones de euros, seguido de 300 millones de euros que se abonarán en el primer trimestre de 2029. La compra permitirá a Puig elevar su participación en Isdin al 100%, integrando completamente sus ingresos en las cuentas consolidadas del grupo.
La decisión de Puig de adquirir Isdin se produce tras la finalización de las negociaciones de fusión con Estée Lauder en mayo de este año. Este reorientación hacia la dermocosmética es parte del nuevo plan estratégico que Puig presentará en octubre. Según José Manuel Albesa, CEO de Puig, “ampliar nuestra presencia en dermocosmética es una prioridad estratégica”. Isdin, dirigida por Juan Naya, reportó una facturación de 648 millones de euros en 2025, lo que sugiere un potencial crecimiento significativo para Puig en este sector tras la adquisición.
Con esta compra, Puig pone fin a una asociación de cincuenta años con la Corporación Químico-Farmacéutica Esteve en la empresa barcelonesa de fotoprotección y cuidado de la piel. Este cambio de rumbo es significativo para Puig, que busca diversificar su portafolio y fortalecer su posición en el mercado de dermocosmética, una categoría que ha mostrado un crecimiento sostenido en los últimos años.
El movimiento de Puig refleja un interés creciente en el sector de la dermocosmética, que ha visto un auge debido a la demanda de productos de cuidado de la piel. La estrategia de la empresa se alinea con las tendencias del mercado que favorecen productos de calidad en lugar de fragancias, lo que podría ser clave para su futuro crecimiento y estabilidad financiera.
Contexto: Puig, fundado en 1914, es conocido por sus marcas de fragancias y moda, incluyendo Carolina Herrera y Paco Rabanne. La empresa ha estado trabajando en su diversificación, dado que el mercado de fragancias ha enfrentado desafíos en los últimos años. La industria de la dermocosmética, por otro lado, ha crecido en popularidad, impulsada por un aumento en la conciencia sobre el cuidado de la piel y la salud. Esta adquisición de Isdin se alinea con las tendencias del mercado y la estrategia de Puig para consolidar su posición en esta categoría en expansión.