En 1998, un grupo de estudiantes de doctorado de la Universidad de Chicago fundó AQR, conocida como Applied Quantitative Research, centrada en el análisis cuantitativo aplicado. La idea surgió en un contexto académico propicio para la investigación financiera, según lo mencionado por John Liew, uno de los cofundadores de la firma.
Tras su paso por la universidad, los fundadores se unieron a Goldman Sachs, donde comenzaron a aplicar su investigación en el Quantitative Research Group. Este grupo se dedicó a trasladar sus conocimientos al mercado. Liew recuerda que eran recién graduados y que su enfoque inicial era natural para ellos. Posteriormente, al dejar la entidad, decidieron conservar el nombre del equipo, añadiendo la letra "A" para enfatizar su enfoque aplicado.
AQR se ha diferenciado en un sector donde muchas firmas optan por mantener un perfil más bajo, apostando por la transparencia en su trabajo de investigación. Esta filosofía, según Liew, es un legado de su formación académica. La práctica de investigar y escribir sobre ideas interesantes fue una continuación de su trayectoria en el ámbito académico, lo que les permitió ganar reputación como un referente intelectual en el campo de la inversión.
Las estrategias de inversión de AQR se originaron a partir de preguntas que los mismos fundadores se planteaban en relación con su patrimonio personal. Un claro ejemplo de su enfoque es la estrategia de risk parity, que surgió en los primeros años cuando decidieron diversificar sus inversiones más allá de las tradicionales carteras 60/40. Liew destaca que, desde su perspectiva cuantitativa, siempre se analiza todo a través de la lente del riesgo.
A lo largo de los años, AQR ha desarrollado un enfoque que combina la investigación académica con la aplicación práctica en los mercados financieros. Su compromiso con la publicación de trabajos y la divulgación de sus hallazgos ha llevado a que muchos académicos los reconozcan como fuente de aprendizaje en universidades y escuelas de negocios.
Contexto: AQR ha crecido desde su fundación en 1998 y ha establecido un importante papel en el ámbito de la gestión de inversiones. La firma se ha convertido en un referente en análisis cuantitativo, con una fuerte presencia en los mercados financieros globales. En España, su influencia es notable en el desarrollo de estrategias de inversión que combinan la teoría y la práctica, especialmente en un entorno donde la transparencia y la innovación son cada vez más valoradas por los inversores.