La controversia acerca de la inteligencia artificial ha cobrado fuerza, especialmente tras la decisión del gobierno de Trump de declarar a Anthropic como un "riesgo para la cadena de suministro". Este anuncio se realizó justo antes de la declaración de guerra contra Irán, lo que ha generado un debate sobre el uso militar de la IA.
En consecuencia, se espera que Anthropic presente una demanda contra el gobierno en los próximos días, según sus declaraciones del viernes. Al mismo tiempo, OpenAI ha alcanzado un acuerdo con el Pentágono en un contexto donde la firma de Trump ha calificado a Anthropic como una potencia extranjera hostil.
Ambas compañías han manifestado que su tecnología no se utilizará para la vigilancia masiva o para dirigir armas autónomas. Sin embargo, las diferencias en las percepciones de lo que busca el Pentágono son evidentes en sus declaraciones públicas.