La defensa de Jonathan Andic está trabajando para refutar las acusaciones en su contra, argumentando que la muerte de su padre, Isak Andic, fundador de Mango, fue resultado de un accidente. Este incidente se produjo meses antes de su fallecimiento, cuando Isak Andic sufrió una caída en un encuentro empresarial en Barcelona, grabada por una cámara de seguridad.
Durante este evento, Isak Andic tropezó y evitó caer gracias a la intervención de un empleado de seguridad. La defensa ha analizado exhaustivamente el vídeo del suceso, intentando demostrar que la caída fue fortuita y no se relaciona con las acusaciones actuales. Para ello, han recreado el incidente utilizando un maniquí con sensores y drones, argumentando que su análisis respalda la teoría de un accidente.
El juez instructor ha señalado en su informe forense que la caída de Isak Andic presenta características que sugieren un mecanismo distinto a un resbalón. Sin embargo, la defensa, liderada por Cristobal Martell, sostiene que su reconstrucción del accidente en el lugar exacto de la muerte contradice las conclusiones del informe judicial.