En 2026, aproximadamente el 80% del comercio mundial se realiza por vías marítimas, consolidando estas rutas como esenciales para el sistema económico global. Las tensiones geopolíticas siguen afectando el comercio internacional, evidenciando la necesidad de diversificar y acortar las cadenas de suministro, una lección aprendida durante la pandemia de Covid.
La Ruta Transpacífica, que conecta a países asiáticos como China y Vietnam con los puertos de la costa oeste de EE. UU., representa entre el 25% y el 30% del tráfico mundial de contenedores. A pesar de las tensiones comerciales, esta ruta continúa siendo predominante, aunque se observa un ligero cambio hacia los países de la ASEAN.
Por otro lado, la ruta Asia/Europa, que pasa por el Canal de Suez y el Cabo de Buena Esperanza, abarca entre el 20% y 22% del comercio mundial de contenedores. Su estabilidad depende de la situación en el Mar Rojo, y los desvíos han aumentado los tiempos de viaje en 10 a 14 días, afectando los costos logísticos.