Desde 2022, la inteligencia artificial ha superado al teléfono móvil como el tema más relevante en tecnología, con un enfoque creciente en los modelos de lenguaje y aplicaciones autónomas. Manuel Delgado, antiguo responsable de Datos e IA en Amazon Web Services, destaca que la IA ha evolucionado hacia una industria pesada, similar a la de las petroleras, enfrentando retos significativos en infraestructura y consumo energético.
En una semana reciente, la empresa Anthropic firmó acuerdos por un total de 165.000 millones de dólares con Google y Amazon, cifra comparable al programa Artemis II de la NASA. Este auge en la demanda de servicios de IA plantea interrogantes sobre la capacidad de los centros de datos para manejar el consumo energético y los recursos necesarios para su funcionamiento.
Por otro lado, la consultora McKinsey ha incorporado a su plantilla 25.000 agentes autónomos, realizando tareas que antes eran asignadas a empleados con menos experiencia. La ambición de OpenAI es integrar estos agentes en smartphones, un objetivo también perseguido por Apple y Google.