Kepler Communications ha logrado un hito significativo al poner en funcionamiento el mayor clúster de computación en el espacio, compuesto por diez satélites operativos. Este sistema, lanzado en enero de 2023, cuenta con aproximadamente 40 procesadores Nvidia Orin que facilitan el Edge Computing y están interconectados mediante enlaces láser, lo que permite mover datos en el espacio casi en tiempo real.
A diferencia de un centro de datos tradicional, este clúster representa una arquitectura distribuida que se adapta a las necesidades inmediatas de las misiones espaciales, evitando la necesidad de enviar datos a la Tierra para su procesamiento. Esta innovación responde a un problema evidente: la eficiencia en la gestión de datos generados en el espacio, lo que resulta crucial para aplicaciones que requieren respuestas rápidas y para el uso de sensores avanzados.
Con esta nueva infraestructura, la conversación sobre la computación espacial ha pasado de ser una mera promesa a una realidad tangible, marcando un avance significativo en la industria y abriendo nuevas posibilidades para el procesamiento de datos en órbita.