La empresa SpaceX, dirigida por Elon Musk, está teniendo dificultades financieras en general, aunque su división de Starlink se destaca por su rendimiento. Este negocio de acceso a internet basado en satélites logró generar 7.200 millones de euros en ganancias antes de intereses, impuestos, depreciación y amortización el año pasado.
Sin embargo, las otras áreas de la compañía, incluyendo el lanzamiento de cohetes y la división de inteligencia artificial, conocida como xAI, no están generando beneficios. En particular, xAI se ha convertido en la mayor fuente de pérdidas, un hecho que no sorprende dado el alto coste asociado al desarrollo de tecnologías de inteligencia artificial.
SpaceX planea salir a bolsa en los próximos meses, lo que podría ofrecer una visión más clara sobre sus finanzas y su estrategia futura.