El comercio exterior entre España y Marruecos ha experimentado un notable incremento del 53% desde 2018, alcanzando un total de 22.757 millones de euros al cierre de 2025. Este crecimiento ha sido impulsado por un aumento del 50% en las exportaciones españolas a Marruecos, que se han elevado a 12.330 millones de euros, mientras que las importaciones también han mostrado un significativo crecimiento del 56%, ascendiendo a 10.426 millones de euros.
Marruecos se ha consolidado como el principal proveedor extracomunitario de frutas y verduras para el mercado español, superando los 950 millones de euros en el primer semestre de 2026. Entre los productos que España exporta a Marruecos destacan los combustibles, los componentes de automoción, los textiles y los productos químicos. Por su parte, las importaciones desde Marruecos se centran en frutas, hortalizas y ropa terminada.
Desde que Pedro Sánchez asumió el cargo en la Moncloa a mediados de 2018, el comercio con Marruecos ha crecido más que con otros socios comerciales, siendo la mayor subida entre los primeros diez socios comerciales de España, solo superada por el crecimiento en las relaciones comerciales con Estados Unidos y China, que han aumentado un 85% y un 79% respectivamente en el mismo periodo.
En los primeros seis meses de 2026, el comercio entre ambos países continúa su tendencia ascendente, con un crecimiento del 3,5% en las exportaciones y un alza del 4% en las importaciones. Si esta tendencia se mantiene, Rabat podría cerrar otro año récord en su relación comercial con España.
En un contexto más amplio, la relación económica entre España y Marruecos ha sido marcada por desafíos, como la crisis en Ceuta. Sin embargo, el Gobierno español ha destacado la importancia de Marruecos como socio comercial. El vicepresidente primero y ministro de Economía, Carlos Cuerpo, enfatizó la necesidad de ser cautelosos al criticar a Rabat, recordando que no hay "pruebas fehacientes" de la implicación marroquí en conflictos recientes.
Contexto: Desde 2018, la relación comercial entre España y Marruecos ha evolucionado significativamente, convirtiéndose en un pilar importante para la economía española. Con un comercio que ascendió a más de 22.757 millones de euros en 2025, Marruecos se ha situado como un socio clave en la importación de productos agrícolas y textiles. La dinámica de este comercio es relevante para la economía española, que busca diversificar sus relaciones comerciales en un contexto global cambiante. La Oficina Española de Comercio Exterior ha destacado la importancia de fortalecer estas relaciones, especialmente en un momento de tensiones políticas en la región.