La empresa francesa de inteligencia artificial, Mistral, ha cerrado recientemente su mayor ronda de financiación, alcanzando la cifra récord de 3.000 millones de euros. Este acuerdo eleva la valoración de la compañía a 21.000 millones de euros, marcando un hito en la historia de las empresas tecnológicas privadas en Europa. Fundada en abril de 2023 en París por Arthur Mensch, Guillaume Lample y Timothée Lacroix, Mistral surge como una respuesta europea a los grandes laboratorios de IA, particularmente de aquellos ubicados en Estados Unidos y China.
La ronda de financiación ha sido liderada por Samsung, quien busca expandir su enfoque hacia la inteligencia artificial, más allá de su negocio tradicional de hardware. La empresa surcoreana planea integrar la tecnología de Mistral para mejorar sus sistemas de fabricación de chips, un movimiento que indica su creciente interés en la IA.
El cofundador y director ejecutivo de Mistral, Arthur Mensch, señaló en una entrevista con el Financial Times que los fondos obtenidos permitirán a su empresa contar con una capacidad de procesamiento comparable a la de los principales laboratorios de IA en China. Mensch subrayó que esta inyección de capital es fundamental para no quedar atrás en el desarrollo de modelos avanzados de IA, reafirmando así la misión original de la compañía de construir y escalar modelos propios.
A pesar de este avance, la distancia en términos de recursos entre Mistral y sus competidores es notable. Por ejemplo, Anthropic, fundada dos años antes que Mistral, ha logrado captar cerca de 100.000 millones de dólares en financiación y se dirige hacia una salida a Bolsa que podría valorarla en hasta 2 billones de dólares. Estas cifras evidencian que, aunque Mistral ha hecho historia en el contexto europeo, todavía compite en una liga diferente.
Mistral fue creada con la idea de no permitir que Europa se convierta en un "vasallo tecnológico" de Estados Unidos, según afirma su director ejecutivo, quien tiene un doctorado en aprendizaje automático. La compañía busca demostrar que la inteligencia artificial no tiene por qué ser monopolizada por unas pocas grandes empresas estadounidenses y, en cambio, aboga por un desarrollo más equitativo en el continente europeo.
Contexto: En los últimos años, el sector de la inteligencia artificial ha experimentado un crecimiento explosivo, con un aumento significativo de inversiones en tecnología. A medida que empresas como Mistral buscan competir a nivel global, instituciones europeas han comenzado a prestar más atención al desarrollo de su propia capacidad tecnológica. Esta evolución es crucial para España, que mira hacia la digitalización y la innovación como motores de crecimiento económico, al tiempo que busca reducir la dependencia de tecnologías extranjeras.