La arquitectura biomimética, que se inspira en procesos naturales, está cobrando relevancia en la construcción de edificios sostenibles. Un claro ejemplo es el Hospital Santa Isabel de Zaragoza, diseñado por Pioz Arquitectos, que toma como referencia al molusco Nautilus Pompilius. Este enfoque busca aplicar lecciones de la naturaleza para lograr una mayor eficiencia en el uso de recursos.
La bióloga Janine M Benyus popularizó la biomimética en su libro de 1997, destacando que la naturaleza ha desarrollado soluciones durante millones de años. Este campo estudia cómo los organismos vivos pueden servir de modelo para innovaciones en la arquitectura. El doctor Javier Pioz, CEO de Pioz Arquitectos y profesor en la Universidad Politécnica de Madrid, es un referente en esta disciplina y ha trabajado en el diseño de rascacielos en varios países de Asia.
En su obra, Pioz ha tomado inspiración de elementos naturales como los huesos de las aves y las espinas de un bacalao. La torre biónica de Shanghái, que alcanzará los 1.228 metros de altura, es uno de sus proyectos más emblemáticos, y se espera que su construcción comience pronto.