En mayo de 2025, el Gobierno de Donald Trump decidió congelar la AI Diffusion rule, una normativa que regulaba la exportación de GPUs para inteligencia artificial (IA) a países como China, Rusia e Irán. La normativa, aprobada por la Administración Biden en enero de 2025, establecía un sistema de tres niveles de acceso a chips avanzados, permitiendo a los aliados de EE.UU. adquirirlos sin restricciones.
Desde 2022, las autoridades estadounidenses han prohibido la venta de GPUs para IA más potentes a China, preocupadas por el uso militar de esta tecnología. Sin embargo, las empresas chinas han encontrado formas de sortear estas restricciones, adquiriendo chips a través de intermediarios en Singapur y Malasia.
El Departamento de Comercio de EE.UU. intenta bloquear estas importaciones paralelas, aunque la falta de una normativa adecuada ha creado un vacío legal que las compañías chinas están aprovechando. Los diseñadores de chips, liderados por Nvidia, han criticado la AI Diffusion rule, argumentando que su aplicación perjudica las ventas a países aliados y neutros.