Los beneficios empresariales han superado las expectativas en el primer trimestre de 2023, tanto en Estados Unidos como en Europa. En el caso estadounidense, se anticipaba un crecimiento cercano al 12%, pero el aumento real ha superado el 25%, acompañado de un notable incremento en las ventas. En Europa, donde se esperaban avances del 7%, los resultados han mostrado un crecimiento cercano al 9%.
Este contexto de resultados positivos se produce en medio de una presión creciente sobre los precios, especialmente debido al aumento de los costes de energía, lo que podría representar un riesgo para la expansión económica global. Tomás García Purriños, senior portfolio manager de GMAS en Santander Asset Management España, destaca que los indicadores macroeconómicos siguen apoyando un escenario de crecimiento, aunque a un ritmo más moderado que en trimestres anteriores.
Los mercados están ahora centrados en las decisiones de los bancos centrales, que deben encontrar un equilibrio entre el control de la inflación y el mantenimiento del crecimiento económico. A pesar de que no se anticipan recortes en los tipos de interés, algunos analistas comienzan a prever posibles aumentos en ambos lados del Atlántico.