El Salario Mínimo Interprofesional (SMI) ha aumentado en ocho ocasiones desde el año 2018, alcanzando un total de 1.221 euros mensuales en 2026, lo que representa un incremento acumulado del 66%. Este aumento ha llevado el salario mínimo de 735 euros al mes en 2018 a 17.094 euros anuales, distribuidos en 14 pagas.
Durante la presentación de datos sobre el desempleo, el Secretario de Estado, Joaquín Pérez Rey, anunció que el Ministerio de Trabajo no tiene planes de incrementar el SMI para el resto del año en curso. Esta decisión se debe a que el reciente repunte de la inflación no ha tenido un impacto suficiente para justificar una revisión inmediata, como han solicitado los sindicatos.
Pérez Rey destacó que, a pesar de la preocupación compartida con los sindicatos sobre la pérdida de poder adquisitivo, las nuevas negociaciones para ajustar el SMI se realizarán en 2027, tras el verano. En este sentido, el Secretario de Estado explicó que el contexto actual no permite una revisión semestral del salario mínimo.
En relación con el impacto del SMI en las pequeñas y medianas empresas (pymes) y los autónomos con empleados, el aumento implementado este año implica un coste adicional de hasta 700 euros por trabajador. Esto se traduce en un incremento del 3,1%, que significa 37 euros más al mes por cada empleado en plantilla.
Se ha establecido que, a partir de ahora, el uso de complementos salariales para alcanzar el SMI será limitado si no está fijado por convenio. Pérez Rey aclaró que la evolución de la inflación será un factor importante en las próximas negociaciones, aunque estas no se esperan antes de 2027.
Contexto: A lo largo de los últimos años, el SMI ha sido objeto de múltiples revisiones en respuesta a las condiciones económicas del país. Desde su establecimiento, el Gobierno español ha priorizado el aumento del salario mínimo como una medida para mejorar el bienestar económico de los trabajadores. La situación actual de inflación y su impacto en el poder adquisitivo han llevado a un debate constante entre el Gobierno y los sindicatos sobre la necesidad de ajustes en el SMI. Con la reciente subida, se espera que las pymes y los autónomos enfrenten mayores desafíos en la gestión de costes laborales, lo que podría influir en el empleo y la inversión en el futuro cercano.