MasOrange ha dejado de existir como marca corporativa y a partir de ahora se denominará Orange España, un cambio que se produce más de dos años después de su fusión con MásMóvil en 2024. Esta modificación busca simplificar la identidad de la empresa y reforzar la presencia de la marca Orange dentro del grupo. La operadora explica que esta nueva denominación facilitará su visibilidad en el mercado y mejorará su presentación ante los consumidores.
La compañía ha enfatizado que este cambio marca el inicio de una nueva etapa, donde se mantendrán sus enseñas comerciales actuales. En este contexto, Orange España se centrará en la transformación digital del país a través de la inversión y la innovación. Entre sus prioridades se incluyen el desarrollo de infraestructuras avanzadas, la inteligencia artificial, el 5G, la ciberseguridad, el cloud y otros servicios digitales de última generación.
La evolución hacia la marca Orange España es vista como la culminación de un proceso de integración y crecimiento que ha abarcado casi tres décadas. Durante este tiempo, han contribuido a su desarrollo diversas compañías y marcas como Amena, eresMas, Jazztel, Yoigo, Pepephone, Simyo, Euskaltel, R, Telecable y Embou.
Según estimaciones de la empresa, la inversión en redes de fibra y 5G en España asciende a cerca de 50.000 millones de euros, y ha generado alrededor de 55.000 puestos de trabajo. En esta nueva fase, Orange España reafirma su compromiso con la digitalización, tanto en áreas urbanas como en rurales, asegurando que su enfoque seguirá siendo la mejora de la infraestructura digital del país.
Meinrad Spenger, consejero delegado de Orange España, ha destacado la importancia de esta transición, señalando que la marca Orange es una de las más reconocidas en el país. El cambio de nombre busca presentar a la compañía de manera más clara y sencilla al mercado, unificando la realidad empresarial bajo una sola identidad corporativa.
Contexto: Orange España, parte del grupo que resultó de la fusión con MásMóvil, ha sido un actor clave en el sector de telecomunicaciones en España. La compañía ha estado a la vanguardia de la inversión en infraestructura digital, con un enfoque en ofrecer servicios avanzados y mejorar la conectividad en todo el país. En un entorno competitivo, la adaptación de su marca refleja una estrategia para consolidar su posición en el mercado, donde la digitalización y la innovación son fundamentales para el crecimiento futuro y la satisfacción del cliente.