En Catalunya, el número de trabajadores afectados por un expediente de regulación de empleo (ERE) de extinción ha disminuido un 15% hasta agosto de 2026, alcanzando un total de 5.125 personas. Este dato se presenta en el informe del Observatori del Treball i Model Productiu de la Generalitat, que contrasta con los 6.057 despidos registrados en el mismo periodo del año anterior. Sin embargo, el total de ERE de extinción ha aumentado en un 18%, llegando a 172 casos. En el cómputo general de todas las modalidades de ERE, se han contabilizado 370 expedientes, lo que supone un incremento del 11%.
Durante el mes de agosto, que suele ser un período menos activo para este indicador debido a que algunas empresas están inactivas, se registraron 17 ERE: ocho de suspensión de empleo, seis de extinción y tres de reducción de jornada, afectando a un total de 208 trabajadores, de los cuales 86 fueron despidos colectivos.
La demarcación de Barcelona concentra el 91,7% de los afectados por ERE de extinción, con 4.701 trabajadores, seguida por Tarragona con 260, Lleida con 85, Girona con 64 y Terres de l'Ebre con 15. En cuanto al género, los hombres representan el 63,2% de los afectados, mientras que las mujeres constituyen el 36,8% restante.
Las empresas catalanas han alegado diversas causas para justificar estos ERE. Las causas productivas han sido las más comunes, con 117 procesos que han afectado a más de la mitad de los trabajadores. Las pérdidas económicas han llevado a 85 expedientes, y 53 han sido motivados por fuerza mayor. Este panorama refleja la complejidad de la situación laboral en la región.
El impacto se siente principalmente en el sector servicios, donde más de la mitad de los trabajadores afectados por ERE de extinción se encuentran empleados. Por otro lado, el sector industrial ha visto un 35,3% de sus trabajadores afectados. Cuando se analizan todos los ERE, las empresas manufactureras abarcan el 52,5% de los afectados, con los servicios de tecnologías de la información a la cabeza, contabilizando 531 despidos.
Contexto: En los últimos años, Catalunya ha enfrentado desafíos económicos que han llevado a un aumento en la implementación de ERE. La transformación digital y la crisis económica han afectado a diversos sectores, especialmente al de servicios y manufactura. Las políticas de empleo y los programas de apoyo a la reestructuración laboral son fundamentales para abordar estos problemas. Las estadísticas sobre ERE son indicativas de las tendencias en el mercado laboral y reflejan la necesidad de adaptarse a un entorno cambiante, lo que es crucial para la salud económica de la región y del país en general.