El banco Santander ha contratado a UBS para llevar a cabo una oferta pública de adquisición (opa) en Brasil, en un movimiento que marca un cambio significativo en su estrategia comercial. Esta decisión se produce mientras la entidad busca diversificar su cartera, enfocándose más en clientes de altos ingresos. Con la presión que enfrenta su negocio en Brasil, el banco ha declarado que "lo peor ha pasado" respecto a la evolución del coste de riesgo, que actualmente se sitúa en un 4,14%, el más alto entre sus operaciones globales.
Con la mirada puesta en el futuro, la dirección de Santander proyecta que este indicador no empeorará desde el 4,2% esperado para el año 2026. Este cambio de enfoque también ha llevado a una revisión de su cartera para mitigar la exposición al riesgo. En este sentido, el banco ha estado ajustando su negocio tanto en el sector corporativo como en el minorista. En la banca corporativa y de inversión, Santander está dirigiendo su cartera hacia exportadores y financiación del comercio exterior, con un 30% de su portfolio en dólares.
En el ámbito de la banca minorista, la entidad ha incrementado su atención en el segmento de clientes affluenty, especialmente en el área de hipotecas. Este segmento ha visto un aumento de cuatro puntos porcentuales en su participación dentro de la cartera de particulares en el último año. Aunque la dirección ha reconocido que este ajuste puede ejercer presión sobre los márgenes, lo considera esencial para lograr un funcionamiento más equilibrado y predecible. Carlos Muñiz, director financiero de Santander Brasil, comentó que "esta medida puede tener repercusiones a corto plazo en los ingresos, pero es fundamental para lograr un funcionamiento más equilibrado".
El entorno macroeconómico en Brasil continúa siendo un desafío. Héctor Grisi, consejero delegado del banco, comunicó a los analistas que la economía brasileña está experimentando un "aterrizaje suave" y confía en que el crecimiento se mantenga resiliente en 2026. Este crecimiento se apoyará en estímulos fiscales, el consumo de los hogares, las exportaciones y un mercado laboral robusto. Sin embargo, el crédito ha comenzado a mostrar los efectos de una política monetaria restrictiva implementada en el último año y medio, y las expectativas de inflación siguen siendo elevadas.
En este contexto, la normalización de los tipos de interés está siendo más lenta de lo previsto, lo que podría impactar la recuperación del crédito y el crecimiento económico. La estrategia de Santander en Brasil, con su nuevo enfoque hacia una mayor diversificación y la atención a segmentos de mayor renta, se presenta como un intento de adaptarse a las condiciones cambiantes del mercado.
Contexto: Santander, uno de los mayores bancos de España, ha estado operando en Brasil como parte de su estrategia de expansión internacional. En los últimos años, la entidad ha enfrentado desafíos en este mercado, especialmente en relación al coste de riesgo y la evolución de la economía local. Con la creciente presión sobre los márgenes y la necesidad de adaptarse a un entorno económico complicado, la decisión de reorientar su cartera y buscar oportunidades de crecimiento a través de una opa representa un paso clave para el banco en su búsqueda de estabilidad y rentabilidad en la región.