En la primera mitad de 2026, el número de trabajadores involucrados en huelgas y cierres patronales ha alcanzado los 430.666, lo que representa un aumento significativo respecto al año anterior, cuando solo 132.358 trabajadores participaron en movilizaciones. Este incremento ha resultado en la pérdida de 973.482 jornadas laborales, casi un millón, en comparación con las 285.943 jornadas perdidas en el mismo periodo de 2025, según datos del Ministerio de Trabajo sobre 'Huelgas y cierres patronales'.
Las movilizaciones han estado especialmente concentradas en el sector público, con la educación y la sanidad abarcando conjuntamente el 64% de los participantes en huelgas a nivel nacional. A pesar de este predominio, los sindicatos han alertado sobre un aumento de conflictos laborales en sectores privados, impulsados por la falta de un nuevo Acuerdo para el Empleo y la Negociación Colectiva (AENC), que caducó en 2025. Esto ha dejado vacíos en las negociaciones que podrían guiar la renovación de convenios.
Javier Pachecho, secretario confederal de Acción Sindical y Transiciones Estratégicas de CCOO, ha señalado que los datos actuales son solo el principio y que la situación podría empeorar en los próximos meses. Las organizaciones sindicales, como CCOO y UGT, han destacado que el aumento de los beneficios empresariales no se ha traducido en mejoras salariales para los trabajadores, lo que ha alimentado el descontento.
Unai Sordo, secretario general de CC OO, ya había advertido a la CEOE antes del verano que los sindicatos planeaban un otoño "caliente" en materia salarial. Con el objetivo de abordar esta problemática, CCOO y UGT han creado un fondo de ocho millones de euros para el próximo bienio, destinado a compensar la pérdida salarial de los trabajadores en medio de un clima de creciente conflictividad laboral.
La situación actual refleja una crisis en las relaciones laborales, que podría extenderse a más sectores si no se logra un acuerdo satisfactorio. Los sindicatos han estado presionando para mejorar las condiciones laborales y salariales, destacando el impacto desproporcionado que la inflación y la falta de negociación están teniendo en la vida de los trabajadores.
Contexto: La conflictividad laboral en España ha ido en aumento en los últimos años, con un notable repunte en movilizaciones desde 2025. La situación se ha visto exacerbada por el final del AENC y la creciente presión sobre los salarios, a pesar de que las empresas reportan beneficios en sus balances. Este contexto ha llevado a diversas organizaciones, como CCOO y UGT, a tomar medidas concretas para apoyar a los trabajadores en sus demandas, con la creación de fondos y la promoción de movilizaciones en un entorno económico complicado.