La industria de la defensa en Europa ha experimentado un crecimiento significativo, con un aumento del 25% en los beneficios de los gigantes del sector. En 2025, se estima que estos grupos captarán contratos por un valor de 163.000 millones de euros. La reconfiguración del sector se debe a un contexto geopolítico que exige a Europa desarrollar sus propias capacidades militares, después de haber dependido en gran medida de Estados Unidos para su defensa.
Las empresas españolas y alemanas están ampliando sus plantillas para atender la creciente demanda en el ámbito militar. En los últimos dos años, estas compañías han incrementado su número de empleados en más de un 50%. Por ejemplo, Leonardo ha aumentado su plantilla en un 14%, mientras que BAE Systems lo ha hecho en un 12%.
Indra, una de las principales empresas españolas en la industria militar, ha sido la que más ha incrementado su número de trabajadores en este sector. En el primer semestre de 2024, la compañía contaba con 5.157 empleados en su división de Defensa. Esa cifra se elevó a 6.174 en el mismo periodo del año siguiente, lo que representa un crecimiento del 27,6%. Para el 30 de junio de 2026, se espera que el número de empleados en esta división alcance los 7.878, un incremento de casi el 53% en dos años, según los últimos informes financieros de la empresa.
A pesar de este aumento en su división de Defensa, Indra ha visto una reducción en su plantilla global, con una disminución del 12% en su rama tecnológica, Minsait, que es la que cuenta con más empleados. En total, al finalizar el primer semestre, Indra tenía 58.383 trabajadores, lo que representa un 5% menos en comparación con el año anterior, debido a la venta de Busin.
El sector de la defensa europeo, impulsado por miles de millones de euros en inversión pública, está reabriendo fábricas y demandando un gran aumento en la mano de obra. La producción de vehículos blindados, nuevos aviones, barcos, drones y otros tipos de armamento está llevando a las principales compañías a cambiar sus estructuras y a aumentar sus equipos de trabajo para cumplir con los plazos de entrega de los numerosos proyectos estatales en curso.
Contexto: La industria de la defensa ha sido históricamente un pilar en la economía española, con empresas como Indra y Navantia desempeñando papeles clave en la producción de tecnología militar. La creciente inversión en defensa en Europa es una respuesta a las tensiones geopolíticas y la necesidad de contar con capacidades autónomas en el ámbito militar, lo que también tiene implicaciones para la innovación tecnológica y la creación de empleo en el país.