El presidente de la patronal Foment del Treball, Josep Sánchez Llibre, inicia su tercer mandato con el objetivo de disminuir la fiscalidad y el absentismo, y de fomentar la inversión en infraestructuras. Este arranque ocurre en un contexto de críticas recientes de economistas sobre el modelo económico de Cataluña, que cuestionan la calidad del empleo generado en la región.
Sánchez Llibre ha respondido a las preocupaciones manifestadas en el informe Fénix, que señala que cerca de la mitad del crecimiento del empleo se concentra en sectores subsidiados, como el turismo. A pesar de estas críticas, el presidente de Foment defiende que los empresarios han hecho un esfuerzo significativo para mantener la competitividad, enfrentándose a diversos obstáculos como la burocracia y la incertidumbre política.
En su agenda, se incluye la elaboración de un libro blanco centrado en el absentismo, que considera un freno para la productividad. Además, prevé que el PIB industrial de Cataluña aumente del 19% al 25%, centrándose en sectores como la biotecnología, los semiconductores y las energías renovables, que son claves para la reindustrialización.