La reciente sentencia 101/2026, emitida el 4 de julio de 2026 por la Audiencia Nacional, marca un hito en la regulación del uso de algoritmos en el sector laboral en España. Este fallo condena a un call center por no transparentar el funcionamiento de un sistema algorítmico que organizaba los turnos, descansos y libranzas de sus empleados. El uso de inteligencia artificial (IA) en la gestión de personal se está expandiendo, especialmente entre pequeñas y medianas empresas (pymes), lo que ha suscitado preocupaciones sobre su impacto en los derechos laborales.
La Federación Nacional de Asociaciones de Trabajadores Autónomos (ATA) ha manifestado su inquietud en Bruselas respecto a la responsabilidad de los empleadores al utilizar estas herramientas. Celia Ferrero, vicepresidenta de ATA, enfatizó que es fundamental que se forme a los empleadores sobre la correcta utilización de la IA, no solo a los trabajadores. Este comentario se realizó durante un seminario sobre la gestión algorítmica del trabajo, organizado por la Comisión Europea.
El Ministerio de Trabajo de España ha anunciado que planea implementar regulaciones estrictas que obliguen a autónomos y pymes a cumplir con normas al emplear IA y algoritmos. Elvira Sánchez Sánchez, abogada del Departamento Laboral de Falcón Abogados, subrayó la importancia de la supervisión humana en el proceso de despido. La experta advirtió que las empresas no pueden justificarse únicamente en la automatización si se utilizan conclusiones de un sistema para despedir a un trabajador. La responsabilidad recae sobre la pyme, incluso si el software fue desarrollado por un proveedor externo.
Además, Sánchez indicó que un despido podría ser considerado improcedente o nulo si se demuestra que estuvo condicionado por una herramienta automatizada. El empleado tiene derecho a solicitar contratos, registros y comunicaciones internas durante un juicio. La falta de supervisión humana antes de despedir a un trabajador que ha sido evaluado por un sistema algorítmico puede generar consecuencias legales que superen el coste del despido en sí.
La creciente adopción de herramientas tecnológicas en la gestión laboral plantea desafíos significativos en el ámbito de los derechos de los trabajadores. La sentencia de la Audiencia Nacional podría ser un precedente importante, ya que las primeras decisiones sobre despidos basados en evaluaciones automatizadas están cada vez más cerca de materializarse. La falta de claridad sobre cómo se utilizan estos sistemas en las pymes podría dar lugar a conflictos laborales, lo que resalta la necesidad de una regulación adecuada y una formación integral para todas las partes involucradas.
Contexto: La utilización de inteligencia artificial en el ámbito laboral ha cobrado relevancia en los últimos años, con un número creciente de pymes que la incorporan en sus operaciones. Las empresas deben adaptarse a un entorno cambiante, donde la normativa laboral se está actualizando para abordar los retos que presenta la digitalización. La Comisión Europea ha estado trabajando en directrices que regulen el uso de estas tecnologías, mientras que el Gobierno español ha comenzado a establecer marcos legales que protejan a los trabajadores frente a despidos injustificados. La evolución de estos procedimientos es crucial para el futuro del mercado laboral en España.