El Ranking de Talento Mundial 2019 de IMD posiciona a España en el puesto 32, un descenso respecto al 31 del año anterior. Este retroceso se atribuye a una disminución en indicadores clave, como el gasto público en educación por estudiante, donde se ocupa el puesto 39, y la tasa efectiva del impuesto sobre la renta personal, en el 28.
El informe, que evalúa 63 economías, se basa en factores como Inversión y Desarrollo, Atractivo y Preparación. Aunque España presenta fortalezas notables en infraestructuras sanitarias, ocupando el puesto 11, así como en calidad de vida, en el 16, también enfrenta retos relacionados con la motivación de los empleados y la disponibilidad de habilidades lingüísticas.
Expertos en recursos humanos han destacado la necesidad de personalizar sistemas y productos para mejorar la satisfacción laboral. Según José López San Román, director de RRHH de Bosch para España y Portugal, es fundamental cubrir las necesidades de los empleados para mantener su motivación y retención.