La Formación Profesional (FP) en España se está consolidando como una vía importante hacia la educación superior, evidenciando un cambio en la percepción social respecto a su valor. Según el informe 'Panorama de la Educación 2025', elaborado con datos de la OCDE, el 39% de la población española accede a la educación superior a través de ciclos de FP, en comparación con el 10% de la Unión Europea.
Este crecimiento en la formación profesional ha sido notable, con un incremento del 42% en los últimos años, impulsado no solo por su papel como acceso a la universidad, sino también por sus altos índices de empleabilidad. En el curso 2024-2025, el número de matriculados en FP superó los 1,2 millones, marcando un récord con un aumento del 2,5% según datos del Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes. Aproximadamente entre el 27% y el 30% de los titulados en un Grado Superior de FP se inscriben en la universidad dentro de los tres años posteriores a su graduación.
Las áreas con mayor éxito en esta transición hacia estudios universitarios incluyen Informática y Comunicaciones, Actividades Físicas y Deportivas, Imagen y Sonido y Química. De los 1.172.770 alumnos matriculados en FP, 626.085 estaban en programas de educación superior, según el Observatorio de la Formación Profesional utilizando datos de MEFP-Educabase.
Además, existe una tendencia creciente de estudiantes universitarios que optan por cursar un grado superior posteriormente, ya que consideran que esto mejora su acceso al mercado laboral. CaixaBank Dualiza destaca que la percepción social sobre la FP ha evolucionado. Según su Barómetro de la Formación Profesional 2026, la FP no limita el acceso a la universidad, sino que lo facilita, permitiendo a los graduados acceder a estudios superiores sin estar sujetos a la nota de corte de la EBAU. Este enfoque también les proporciona experiencia profesional y formación práctica, elementos que son valorados por los empleadores.
Este nuevo modelo educativo que vincula la FP con la universidad representa un avance hacia un sistema más flexible y adaptado a las necesidades del mercado laboral. La capacidad de los estudiantes para combinar teoría y práctica les otorga una ventaja competitiva en el mundo profesional.
Contexto: La Formación Profesional ha sido tradicionalmente vista como un camino alternativo a la educación superior en España. Sin embargo, en los últimos años, ha ganado reconocimiento por su capacidad de preparar a los estudiantes para el mercado laboral. Las reformas educativas y el apoyo de instituciones como el Ministerio de Educación han contribuido a este cambio, creando un entorno donde la FP se considera un primer paso hacia el éxito académico y profesional.