En enero, Estados Unidos generó 130.000 nuevos empleos, superando con creces la previsión de 65.000 esperada por los analistas. Esta cifra representa un aumento de 82.000 puestos en comparación con diciembre. La tasa de desempleo también mostró una mejora, descendiendo a 4,3%, lo que sorprendió a los economistas.
El informe de empleo ha llevado a los inversores a reducir las expectativas de una posible bajada de tipos de interés por parte de la Reserva Federal en su reunión de abril. Actualmente, la probabilidad de un recorte se estima en una entre cinco, en comparación con dos entre cinco antes del anuncio. No obstante, se espera que la Fed evalúe una reducción de tipos en junio, aunque ahora se le otorgan casi un 40% de probabilidades de que no se lleve a cabo.
La Oficina de Estadísticas Laborales (BLS) también revisó a la baja las cifras de empleo de los meses anteriores, ajustando la creación de puestos en 2025 de 584.000 a 181.000. Estos ajustes incluyen una revisión de noviembre que redujo la creación de empleos en 15.000 y de diciembre en 2.000.