Helena Córdoba, una joven de veintitantos años, ha convertido su pasión por el diseño y la producción de contenidos visuales en un proyecto denominado Messcellany. Este emprendimiento se centra en la creación de videoproyecciones y efectos de luces para las artes escénicas, abarcando disciplinas como la danza y la ópera. Córdoba, que se encontraba en su último año de Ingeniería Multimedia en la UPC de Barcelona, decidió dar el salto y hacer de su idea una realidad en 2019, cuando presentó su primera pieza como parte de su proyecto final.
La creación de un proyecto artístico en España presenta múltiples desafíos, especialmente para los jóvenes emprendedores. Córdoba recuerda su experiencia como estudiante con escasos contactos en el ámbito escénico y un presupuesto limitado. Para llevar a cabo su primera producción, tuvo que alquilar un teatro, contratar técnicos y adquirir equipo, lo que resultó complicado debido a sus recursos económicos. Sin embargo, logró obtener la sala a través de la universidad, utilizó sus ahorros y lanzó una campaña de crowdfunding para financiar la producción.
A medida que desarrollaba Messcellany, Córdoba amplió sus espectáculos, que inicialmente duraban unos 50 minutos, con el objetivo de atraer más interés por parte de los teatros. Sin embargo, el surgimiento de la pandemia supuso un duro golpe para su emprendimiento y para el sector cultural en general. Los teatros se vieron obligados a limitar su aforo al 50%, lo que complicó aún más la situación para los nuevos proyectos. A pesar de estos obstáculos, Córdoba se mantuvo firme en su decisión de seguir adelante con su espectáculo, mostrando una tenacidad admirable en tiempos difíciles.
Además de su trabajo en Messcellany, Córdoba asumió un puesto como recepcionista en una academia de danza, lo que le permitió mantenerse cerca del mundo artístico y seguir alimentando su pasión. La travesía de la joven emprendedora resalta las dificultades que enfrentan muchos jóvenes en España al intentar materializar sus ideas en el ámbito cultural, especialmente en un contexto marcado por la incertidumbre y los recortes en el sector de las artes.
La situación actual para los emprendedores culturales en España es desafiante, con un panorama que se ha visto afectado por la crisis sanitaria y económica. Sin embargo, iniciativas como la de Córdoba demuestran que, a pesar de las adversidades, la creatividad y la determinación pueden abrir caminos en el mundo del espectáculo. La capacidad de adaptación y el uso de plataformas de financiación colectiva son herramientas que están ayudando a los jóvenes talentos a seguir sus sueños y aportar al panorama cultural del país.
Contexto: La cultura en España ha enfrentado importantes retos en los últimos años, especialmente tras la pandemia de COVID-19, que provocó el cierre de numerosos teatros y espacios culturales. A pesar de la adversidad, el sector ha mostrado signos de recuperación, aunque muchos emprendedores continúan luchando por establecerse. La Universidad Politécnica de Cataluña, donde Córdoba estudió, es reconocida por su enfoque en la innovación y la creatividad en campos como el diseño y la ingeniería, lo que contribuye a la formación de nuevos talentos en el ámbito cultural.