El programa Incorpora, promovido por la Fundación »la Caixa, facilitó más de 39.000 contrataciones de personas en riesgo de exclusión social durante el año pasado. Esta iniciativa se ha convertido en un pilar fundamental para mejorar la inclusión laboral en España, donde aún persisten barreras significativas para acceder al empleo, como la discapacidad, la edad o la falta de formación.
El impacto del programa se evidencia en la colaboración de alrededor de 15.000 empresas que han apostado por un modelo de contratación inclusivo. Este modelo se apoya en una red de más de 400 entidades sociales que ofrecen itinerarios personalizados para cada participante, adaptándose a sus capacidades y necesidades.
Un ejemplo notable es el de Débora Castells, quien trabaja en los apartahoteles del grupo Simaba. A pesar de no tener experiencia previa, ha logrado adaptarse rápidamente a sus responsabilidades gracias al apoyo de su preparador laboral y sus compañeras. Débora destaca que su vida ha mejorado considerablemente desde que comenzó en este nuevo empleo, donde realiza tareas como el lavado y planchado de ropa.